La ortografía a veces puede parecer un laberinto, especialmente cuando nos encontramos con palabras que se escriben exactamente igual pero significan cosas totalmente distintas. Para resolver este dilema, nuestra lengua utiliza una herramienta mágica: la tilde diacrítica.
Hoy compartimos un recurso práctico diseñado para que los alumnos dejen de dudar y aprendan a distinguir estos términos de forma visual y contextual.





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