Hoy os traigo un recurso que me hace especial ilusión porque rompe con la mecánica tradicional de las matemáticas. A menudo, acostumbramos a los alumnos a darles una operación para que encuentren un resultado único, pero ¿qué pasa si lo hacemos al revés? En esta nueva entrada, os comparto una actividad de pensamiento divergente y agilidad mental centrada en las cuatro operaciones básicas: suma, resta, multiplicación y división.
El recurso consiste en una serie de fichas de desafío matemático. En cada una de ellas, el protagonista es un número central (por ejemplo, el 20). El reto para el alumno no es resolver, sino construir. Deberá inventar cuatro operaciones diferentes (una suma, una resta, una multiplicación y una división) con la condición indispensable de que todas ellas den como resultado exacto el número de la ficha. Es un ejercicio fantástico para trabajar la reversibilidad del pensamiento y consolidar la jerarquía de las operaciones de una forma mucho más creativa.







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