El siguiente material se aleja de las lecturas largas y pesadas para centrarse en la lectura funcional. Se trata de fichas divididas en dos columnas: a un lado, una serie de mandatos cortos y directos; al otro, un conjunto de ilustraciones que esperan ser transformadas por la acción del alumno.
Al tener que realizar una acción física sobre un dibujo específico, el niño recibe un feedback inmediato de su propia comprensión. No hay lugar a la ambigüedad: o se ha seguido la instrucción o no. Esto convierte a la ficha en una herramienta de evaluación diagnóstica rápida para el docente.
Este recurso es ideal para los primeros niveles de Primaria o para alumnos que necesitan reforzar la atención selectiva. ¡Espero que estas fichas se conviertan en un aliado indispensable en sus carpetas de materiales!





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