En las etapas iniciales de la lectoescritura, leer no es solo descodificar sonidos, sino construir significado. A menudo, los alumnos leen una frase de corrido pero, al terminar, no han retenido la información esencial. Para combatir esta «lectura mecánica», hoy os presento una colección de tarjetas de discriminación y comprensión visual, un material diseñado para obligar al ojo y a la mente a trabajar en equipo.
El juego no consiste solo en leer, sino en comparar. El alumno debe analizar los pequeños detalles (sujetos, verbos o complementos) para descartar las opciones falsas y marcar la correcta. Es un ejercicio de «rastreo» que transforma la lectura en una investigación.






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