Comprender que una misma palabra puede albergar significados completamente distintos es uno de los hitos más fascinantes y, a la vez, complejos del desarrollo del lenguaje. En el entorno educativo, nos encontramos a menudo con alumnos que necesitan algo más que una explicación teórica para asimilar la riqueza de las palabras polisémicas. Por ello, este nuevo recurso nace con la intención de convertir el análisis semántico en una experiencia táctil y visual, permitiendo que los estudiantes de Primaria o aquellos con necesidades de apoyo lingüístico puedan «ver» y «tocar» la ambigüedad del lenguaje para resolverla de forma lógica.
La actividad se estructura en torno a una ficha de trabajo donde la lectura comprensiva es la protagonista absoluta. En ella, se presentan diferentes definiciones cuidadosamente redactadas que conviven con una pareja de palabras polisémicas. El reto para el alumno no consiste solo en leer, sino en interpretar el contexto que ofrece cada definición para decidir qué imagen corresponde a cada acepción. Al tener que recortar la ilustración y pegarla en el lugar adecuado, el niño realiza un ejercicio de asociación activa que refuerza la memoria semántica y ayuda a consolidar el concepto de que el contexto es quien manda sobre el significado.





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