¡Ya casi se puede oler el verano! Los días son más largos, el calor aprieta y, seamos sinceros, la concentración en el aula empieza a derretirse como un polo al sol. Es totalmente normal: tanto los alumnos como nosotros estamos pensando ya en las vacaciones.
Sin embargo, todavía nos quedan unos días clave en los que mantener el orden y la motivación es fundamental. ¿La solución? Aprender jugando con temática veraniega.
Hoy os comparto un recurso súper sencillo, vistoso y divertido que os salvará las últimas sesiones del curso: El juego de memoria y atención «Parejas de Helados».
El planteamiento es un clásico que nunca falla, pero adaptado a la época más dulce del año. El juego consta de un paquete de tarjetas imprimibles llenas de diferentes tipos de helados: de cucurucho, de polo, con chispas de colores, de tres bolas, con sirope…
El objetivo: Los alumnos deben observar detenidamente las tarjetas, concentrarse y encontrar los dos helados que son exactamente iguales para formar la pareja.





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